MARCO
TEÓRICO
1. Tomar conciencia de nuestro cuerpo y experimentar
las acciones básicas corporales.
Según Silva (2006): “El esquema corporal es la imagen
corporal o representación de cada quien tiene de su propio cuerpo, sea en un
estado de reposo o en movimiento”.
Según los especialistas, el desarrollo del esquema corporal tiene todo un proceso, depende de la maduración neurológica como también de las experiencias que el niño tenga. Alcanza su pleno desarrollo hasta los 11 o 12 años.
Según los especialistas, el desarrollo del esquema corporal tiene todo un proceso, depende de la maduración neurológica como también de las experiencias que el niño tenga. Alcanza su pleno desarrollo hasta los 11 o 12 años.
El esquema
corporal es producto de un desarrollo progresivo ontogenético y a partir de las
siguientes sensaciones:
a) Interoceptivas, (viscerales).
b) Exteroceptivas, fundamentales logradas por la vista y el tacto.
c) Propioceptivas, que nos vienen de los músculos, tendones y articulaciones, y nos
informan sobre la contracción o relajación del cuerpo. (Percepciones de posición y tono muscular).
A lo largo de su evolución psicomotriz, la imagen que el niño se forma de su propio cuerpo se elabora a partir de múltiples informaciones sensoriales de orden interno y externo que este percibe.
Desde el punto de vista evolutivo, primero se dan las sensaciones interoceptivas, la sensibilidad del tubo digestivo y la actividad bucal a partir del nacimiento. A partir de la alimentación y de las funciones excretorias, el niño va experimentando vivencias acerca de su propio cuerpo.
En un segundo momento, los niños experimentan sensaciones de origen cutáneo, es decir a partir de la piel o el tacto, esto dará paso a las sensaciones exteroceptivas, pues descubrirá sus manos como parte de sí mismo y como nexo entre el mundo exterior y su mundo interno. Las manos no sólo son parte de su cuerpo sino instrumentos de exploración. Posteriormente irá descubriendo otras partes de su cuerpo, como sus pies y poco a poco los irá incorporando a su esquema corporal.
A medida que el niño desarrolle destrezas motoras, sea capaz de caminar, desplazarse y adoptar posturas más complejas irá recibiendo información de las diferentes posiciones que adopta e irá tomando conciencia de que ese cuerpo le pertenece. A los tres años, el niño ya tomará conciencia de que su manos, pies, tronco y empezará a manejarse como un todo, irá descubriendo su imagen total.
La organización del esquema corporal es el punto de partida de numerosas posibilidades de acción y juega un papel de suma importancia en el desarrollo de los niños.
a) Interoceptivas, (viscerales).
b) Exteroceptivas, fundamentales logradas por la vista y el tacto.
c) Propioceptivas, que nos vienen de los músculos, tendones y articulaciones, y nos
informan sobre la contracción o relajación del cuerpo. (Percepciones de posición y tono muscular).
A lo largo de su evolución psicomotriz, la imagen que el niño se forma de su propio cuerpo se elabora a partir de múltiples informaciones sensoriales de orden interno y externo que este percibe.
Desde el punto de vista evolutivo, primero se dan las sensaciones interoceptivas, la sensibilidad del tubo digestivo y la actividad bucal a partir del nacimiento. A partir de la alimentación y de las funciones excretorias, el niño va experimentando vivencias acerca de su propio cuerpo.
En un segundo momento, los niños experimentan sensaciones de origen cutáneo, es decir a partir de la piel o el tacto, esto dará paso a las sensaciones exteroceptivas, pues descubrirá sus manos como parte de sí mismo y como nexo entre el mundo exterior y su mundo interno. Las manos no sólo son parte de su cuerpo sino instrumentos de exploración. Posteriormente irá descubriendo otras partes de su cuerpo, como sus pies y poco a poco los irá incorporando a su esquema corporal.
A medida que el niño desarrolle destrezas motoras, sea capaz de caminar, desplazarse y adoptar posturas más complejas irá recibiendo información de las diferentes posiciones que adopta e irá tomando conciencia de que ese cuerpo le pertenece. A los tres años, el niño ya tomará conciencia de que su manos, pies, tronco y empezará a manejarse como un todo, irá descubriendo su imagen total.
La organización del esquema corporal es el punto de partida de numerosas posibilidades de acción y juega un papel de suma importancia en el desarrollo de los niños.
Etapas de
elaboración del esquema corporal
Primera etapa: Del nacimiento a los dos años (Periodo maternal)
Primera etapa: Del nacimiento a los dos años (Periodo maternal)
- Empiezan a enderezar y mover la
cabeza.
- Enderezan a continuación el
tronco.
- Llegan a la posición sentado con
el apoyo primero y luego sin apoyo.
- La individualización y el uso de
los miembros los llevan progresivamente a la reptación y luego el gateo.
- El uso de los miembros le
permite la fuerza muscular y el control del equilibrio, esto a su vez le
permite:
- El enderezamiento hasta la
postura erecta.
- El equilibrio y posición de pie
con ayuda y luego sin ella.
- La marcha.
- Las primeras coordinaciones
globales asociadas a la prensión
Segunda
etapa: De los dos a los cinco años
- A través de la acción, la
prensión se hace cada vez más precisa, asociándose una locomoción cada vez
más coordinada.
- La motricidad y la cinestesia
(sensación por el cual se percibe el movimiento muscular, posición de
nuestros miembros) permiten al niño el conocimiento y la utilización cada
vez más precisa de su cuerpo entero.
- La relación con el adulto es
siempre un factor esencial de esta evolución que permite al niño
desprenderse del mundo exterior y reconocerse como un individuo autónomo.
Tercera
etapa: De los cinco a los siete años (Periodo de transición)
- El desarrollo de las
posibilidades del control muscular y el control respiratorio.
- La afirmación definitiva de la
lateralidad (predominio de uno de los lados de nuestro cuerpo).
- El conocimiento de la derecha y
la izquierda.
- La independencia de los brazos
con relación al cuerpo.
Cuarta
etapa: De los siete a los once-doce años (elaboración definitiva del esquema
corporal)
- Gracias a que el niño toma
conciencia de las diversas partes del cuerpo y el control del movimiento
se desarrolla:
- La posibilidad de relajamiento
global o segmentario (de su totalidad o de ciertas partes del cuerpo).
- La independencia de los brazos
y tronco con relación al tronco.
- La independencia de la derecha
con relación a la izquierda.
- La independencia funcional de
diversos segmentos y elementos corporales.
- La transposición del
conocimiento de sí al conocimiento de los demás.
A partir de
esta etapa, el niño ya habrá conquistado su autonomía. A medida que toma
conciencia de las partes de su cuerpo y de su totalidad, será capaz de
imaginarse o de hacer una imagen mental de los movimientos que realiza con su
cuerpo, esto permitirá planear sus acciones antes de realizarlas.
1.1. Definición de cuerpo
Según Woodburn(1997) en su clarificación de los conceptos de la imagen corporal, esquema
corporal y concepto corporal, el estadounidense (citado por Gallagher 1986 para
el programa de doctorado “cambio social y eduación)que la imagen corporal es un
fenómeno complejo compuesto por tres aspectos: el perceptual porque el cuerpo
es percibido conscientemente, el cognoscitivo que contempla el constructo del
cuerpo y el emocional que incluye los sentimientos y las actitudes que la
persona tiene acerca de su propio cuerpo.
Otra perspectiva interesante de la imagen corporal fue expuesta
por el enfermero inglés Price (1990), en su modelo para el cuidado de la imagen
corporal en pacientes con cáncer. Afirmó que los seres humanos poseen una
imagen personal dinámica de su cuerpo que tiene tres componentes. El primero es
la realidad corporal en el sentido del cuerpo tal como es. El segundo es el
ideal corporal que es el cuadro de cómo nos gustaría ser y ejecutar
físicamente, incluyendo parámetros sobre la forma corporal, el espacio corporal
y limite corporal. El tercero es la presentación corporal que abarca la manera
en que presentamos nuestro cuerpo al mundo mediante el vestimento, la
apariencia, la forma de caminar, de hablar y de llevar las extremidades, entre
otras características físicas.
De estas perspectivas de la imagen corporal, se desprende la
importancia de su dominio para la vida diaria. En conjunto, sus diversas
dimensiones proporcionan un punto de referencia alrededor del cual los niños
aprenden a manejarse a sí mismos, conjuntamente con los diferentes objetos que
se encuentran dentro de su medio. Según Bolaños (1986), todos los conceptos
contemplados, dependen de la participación en diferentes experiencias
sensoriomotoras y perceptuales. Por tanto, es importante toda actividad en la
cual el cuerpo recibe estímulos que luego son procesados y utilizados en la
vida diaria.
De Chiara (1982) afirmó que la imagen corporal se forma
mediante acciones integradoras, las cuales sintetizan experiencias y
sensaciones en el concepto corporal existente. Para lograr una imagen corporal
adecuada, el niño tiene que responder con precisión a estímulos. La información
acerca del cuerpo está canalizada por los receptores e incorporada dentro del
sistema nervioso.
1.2. Movimientos corporales: posibilidades y limitaciones
El concepto de imagen corporal es un constructo teórico muy
utilizado en el ámbito de la psicología, la psiquiatría, la medicina en general
o incluso la sociología. Es considerado crucial para explicar aspectos
importantes de la personalidad como la autoestima o el auto concepto, o para
explicar ciertas psicopatologías como los trastornos di mórficos y de la
conducta alimentaria, o para explicar la integración social de los
adolescentes. Puede abundar sobre estas relaciones en Koff, Rierdan y Stubbs
(1990), en Gracia, Marcó, Fernández y Juan (1999) o en Rice (2000).
Paul Schilder en su libro The Image and Appearance
of the Human Body de 1935, propone la primera definición que se realiza sin
recurrir a aspectos exclusivamente neurológicos. En su definición de imagen
corporal se conjugan aportaciones de la fisiología, del psicoanálisis y de la
sociología, definiéndola como:
“La imagen del cuerpo es la figura de nuestro propio
cuerpo que formamos en nuestra mente, es decir, la forma en la cual nuestro
cuerpo se nos representa a nosotros mismos” (Schilder, 1950)
Schilder es pionero en el análisis multidimensional del
concepto de imagen corporal.
Las teorías psicoanalíticas dominan en la primera mitad del
siglo XX las explicaciones sobre el cuerpo, la imagen corporal y aspectos
psicológicos asociados, poniendo especial hincapié en las manifestaciones
inconscientes.
Existen numerosos términos utilizados actualmente en este
campo, que son cercanos conceptualmente, similares en algunos aspectos, o
incluso sinónimos, pero que no han sido consensuados por la comunidad
científica. Por ejemplo: Imagen Corporal, Esquema Corporal, Satisfacción
Corporal, Estima Corporal, Apariencia, Apariencia corporal, y dentro de las
alteraciones se habla de Trastorno de la Imagen Corporal, Alteración de la
Imagen Corporal, Insatisfacción Corporal, Dismorfia Corporal, Insatisfacción
Corporal o Distorsión Perceptiva Corporal...
Si la imagen corporal está alterada o si existe un trastorno
de la imagen corporal, exactamente a qué nos estamos refiriendo. Dado que las
anteriores definiciones plantean que la imagen corporal es un constructo
polifacético, los autores se refieren a una alteración de la imagen
corporal si se comprueba que uno de los factores de la imagen corporal está de
alguna forma alterado.
Como entidad nosológica propia, existe una alteración grave
de la imagen corporal que históricamente se denominaba Dismorfofobia, y
que actualmente es considerado como Trastorno Di mórfico Corporal y para
el cual existen tres criterios diagnósticos (APA, 1994):
a) Preocupación por algún defecto imaginado del
aspecto físico. Cuando hay leves anomalías físicas, la preocupación del
individuo es excesiva.
b) La preocupación provoca malestar clínicamente
significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la
actividad del individuo.
c) La preocupación no se explica mejor por
la presencia de otro trastorno mental (p.ej. la insatisfacción con el tamaño y
la silueta corporales en la anorexia nerviosa).
Presentamos diferentes técnicas o
movimientos corporales con los que podemos trabajar:
- Movimientos
articulares para el cuello
1. Rotación lateral
2. Flexión anterior
3. Extensión
4. Flexión lateral
- Movimientos articulares para los hombros
1. Flexión
2. Abducción o alejamiento
3. Rotación interna
4. Extensión
5. Aducción o acercamiento
6. Rotación externa.
- Movimientos
articulares para los codos
1. Flexión.
2. Extensión.
3. Rotación interna.
4. Rotación externa.
- Movimientos
articulares para las muñecas
1. Flexión.
2. Extensión.
3. Abducción o alejamiento.
4. Aducción o acercamiento.
- Movimientos
articulares para el tronco
1. Flexión.
2. Extensión.
4. Flexión lateral.
6. Rotación lateral.
- Movimientos
articulares para la cadera
1. Flexión
2. Extensión
3. Abducción o alejamiento
4. Aducción o acercamiento
5. Rotación interna
6. Rotación externa.
- Movimientos
articulares para las rodillas
1. Flexión
2. Extensión.
- Movimientos
articulares para los tobillos
1. Flexión dorsal
2. Flexión plantar
3. Inversión
4. Eversión.
Además, no podemos olvidar cuáles
son cada uno de los movimientos corporales que realizamos para trabar el
movimiento corporal. Aquí se presenta el listado y en qué consiste cada uno:
- Flexión: disminución en el ángulo de la
articulación, la porción distal de un segmento corporal se aproxima a la
porción proximal del otro.
- Extensión: aumento en el ángulo de la
articulación. La porción distal de un segmento se aleja de la porción proximal
de otro.
- Abducción: es el alejamiento o movimiento lateral
fuera de la línea media del cuerpo.
- Aducción: es el acercamiento o movimiento
lateral hacia la línea media del cuerpo.
- Eversión: es un movimiento de la planta del pie
hacia fuera de la línea media, en el nivel de la articulación del tobillo.
- Inversión: es un movimiento de la planta del pie
hacia adentro de la línea media, en el nivel de la articulación del tobillo.
- Rotación Interna: movimientos que llevan la cara
anterior de un segmento y gira hacia la línea media del cuerpo.
- Rotación Externa: movimientos que alejan la cara
anterior de un segmento corporal y gira fuera de la línea media del cuerpo.
- Circunducción: son movimientos combinados porque al
momento de realizarlos, se combinan dos o más articulaciones también se puede
definir como una secuencia ordenada de movimientos del hueso o segmento, de
manera que el extremo distal de dicho segmento describa un círculo y sus lados
un cono.
- Supinación: movimiento de rotación lateral sobre
el eje del hueso del antebrazo, por virtud del cual se vuelve hacia delante la
palma de la mano.
- Pronación: movimiento de rotación media sobre el
eje del hueso del antebrazo, de manera que la palma de la mano es volteada de
una posición anterior a una posición posterior.
- Flexión dorsal: movimiento del dorso del pie hacia la
cara anterior de la tibia.
- Flexión plantar: extensión de la planta del pie hacia
abajo (suelo).
- Protracción: desplazamiento hacia adelante de
una parte del cuerpo en el plano transversal.
- Retracción: regresar a la posición
anatómica una parte que se encuentra en protección.
- Oposición: acercamiento del pulgar al plano
medio
- Diducción o movimiento de lateralidad: movimiento hacia derecha e izquierda
de la mandíbula.
- Oclusión o cierre: movimiento por el que cerramos la boca.
- Apertura: movimiento por el que abrimos la boca.
2. ¿Qué es la
discapacidad?
2.1. Definición de discapacidad
La OMS (Bradley, 1995; OMS, 1997), citado por Schalock
(1999), define la discapacidad de una persona como resultante de la interacción
entre la discapacidad de una persona y las variables ambientales que incluyen
el ambiente físico, las situaciones sociales y los recursos.
Según Verdugo (2001) “el término discapacidad, es menos
ambiguo y con menos connotaciones sociales negativas que el de minusvalía. El
vocablo guarda una estrecha relación con el término capacidad, lo que supone
una cualidad del sujeto para ser capaz de realizar ciertas cosas. Discapacidad supone
no estar capacitado para el desempeño de ciertas funciones. La discapacidad es
definida como incapacidad física o mental causada por una enfermedad o lesión
congénita. Discapacidad tiene su origen en un hecho concreto que supone no
poder realizar determinadas funciones, pero no hay una disminución en la valía,
en el valor, del sujeto afectado. Cualquier persona normal está capacitada para
el desempeño de ciertas funciones y, sin embargo, puede no estarlo para el
desempeño de otras.”
En cuantos a los grados de discapacidad que puede padecer una
persona seguimos la Clasificación descrita por la OMS, que basan la
discapacidad en el principio de un rango paliativo universal de los seres
humanos, no como un grupo social.
Podemos establecer tres bloques de personas con discapacidad:
deficiencia física, psíquica y sensorial.
En relación encontramos cinco grados de discapacidad:
-
Primer
grado: referido a síntomas o signos que no impiden a la persona hacer vida
normal; conocida como discapacidad nula.
-
Segundo
grado o discapacidad leve: que limita un poco su desarrollo normal.
-
Tercer
grado o discapacidad moderada: síntomas o signos que suponen un impedimento
importante en su día a día.
-
Cuarto
grado: son aquellos que limitan de forma muy importante la imposibilidad de
llevar a cabo actividades diarias
relacionadas con su cuidado personal.
-
Quinto
grado: referido a una discapacidad muy grave en la cual el sujeto depende en
un elevado porcentaje de otra persona.
Ahora bien, en cuanto a los porcentajes de discapacidad,
estos se clasifican según la Asociación Médica Americana en cinco clases:
Primera clase: 0%, no existe tal discapacidad; Segunda clase: 1-24%,
discapacidades leves; Tercera clase: 25-49%, discapacidades moderadas; Cuarta
clase: 50-70%, discapacidades graves; y Quinta clase: 75-100%, discapacidades
muy graves.
3. Incrementar el conocimiento de las posibilidades
corporales, y desarrollarlas y enriquecerlas en función de las relaciones con
los demás y el entorno.
A la hora de trabajar con niños, ya sea con algún tipo de
discapacidad o no, es esencial una metodología estudiada y coordinada que se
adapte a las condiciones de los alumnos. En lo referente al tema tratado, la
discapacidad, es importante que todos los niños de la clase sean capaces de
mejorar y aprender sea cual sea el punto desde el que estos partan. Para que
esto sea efectivo es crucial que el maestro/a esté informado sobre los tipos de
discapacidad que tienen sus alumnos y las posibilidades con las que cuentan.
Se debe tratar la diversidad desde un punto de vista
educativo, promoviendo el respeto y contribuyendo a potenciar o compensar las
variables que impliquen diferencias. En el caso de hace unos años, los alumnos
con discapacidad eran considerados exentos de practicar esta asignatura en los
colegios pero en la actualidad existe la “normalización educativa” de la
atención a la diversidad ya que en realidad todos somos diferentes. El
priorizar el conocimiento y aceptación del propio cuerpo y de sus posibilidades
de movimiento es uno de los ítems más importantes para llevar a cabo. El alumno
debe de conocer y entender sus posibilidades y limitaciones, aceptar su cuerpo,
mejorar la respiración, equilibrio, tono y ser capaz de relajarse para
potenciar su relación con el entorno, los docentes debemos tratar de
proporcionarles el mayor número de herramientas posibles para favorecer la
autonomía.
En lo que se refiere a este tema, encontramos algunas
recomendaciones por parte de algunos profesionales. En primer lugar, destacamos
a Merche Hernández Ríos, doctora en Ciencias de la Educación (Universidad de
Barcelona, 2005), destaca su dedicación a colectivos de exclusión social y
Educación Física. En sus trabajos nos indica algunas recomendaciones y factores
a tener en cuenta en la metodología empleada en el aula con los alumnos:
-
La
cooperación entre los alumnos de manera que alcancen objetivos comunes.
-
Todos
los alumnos deben ser agentes activos en el aula pese a mantener los objetivos
individualizados dentro del grupo.
-
La
responsabilidad individual y la interdependencia positiva beneficia a todo el
grupo.
-
Delimitar
el espacio para compensar las dificultades de movimiento. Debe ser liso y llano
para favorecer desplazamientos.
-
En
ocasiones es necesario la presencia del profesor/a de apoyo o de un alumno
colaborador/a para facilitar la participación activa en las sesiones.
-
Evitar
riesgos de choques, fricciones, presiones o golpes en las partes corporales
afectadas.
-
Educar
en actitudes y valores
-
Enseñanza
multinivel
-
Adaptación
de la tarea y su seguimiento
-
Evitar
la dependencia del alumno/a con el adulto
-
Asesoramiento
de especialista
También destaca la intervención educativa desde la escuela
(concretamente referida a la Educación Física) y a la atención del alumnado con
discapacidad. Es una guía para orientar el trabajo del docente con el propósito
de que este alumnado pueda tomar parte activa de la asignatura:
- La educación en actitudes y valores: Centrándonos en la inclusión de los alumnos con discapacidad en la
sesión de Educación Física, la educación en actitudes y valores será la
base para que todo el alumnado respete la diversidad y pueda así
interiorizar la inclusión como un valor que enriquece a toda la comunidad.
Debemos conseguir que todo el alumnado se sienta acogido, aceptado, seguro
y por tanto, valorado (Stainback, Stainback y Jackson)
- El aprendizaje cooperativo y las actividades
cooperativas: El abuso en la utilización de actividades competitivas puede ir en
detrimento de la cooperación, pudiendo llegar a ser una fuente de
exclusión (Ríos, 1986 y Rodrigues, 2003, entre otros). Velázquez Callado
(2004), citando a Grineski (1989), observa que dicho autor llegó a la
conclusión que el juego cooperativo fomentaba la aparición de conductas
prosociales en comparación con las actividades individuales o
competitivas. De ahí la importancia de ir incorporando con más intensidad
juegos y actividades cooperativas como recurso útil en la promoción de una
Educación Física que eduque en actitudes y valores (Cascón y Martín, 1986;
Orlik, 1986; Guitart, 1990, entre otros).
- La enseñanza multinivel: Basándonos en Collicott (2000),
la enseñanza multinivel facilita que el profesorado diseñe una sesión para
todo el alumnado posibilitando la introducción de objetivos individuales
en el contenido y en las estrategias educativas del aula. De esta manera,
evitamos seguir programas diferentes y se consigue que los alumnos sean
miembros legítimos de la sesión de Educación Física.
Consecuentemente, los objetivos estarán definidos de forma
detallada para cada alumno y alumna, sin obviar los estilos de aprendizaje y
evaluando al alumnado partiendo de sus diferencias individuales. Pero tal y
como hemos comentado anteriormente, en la enseñanza multinivel todo el alumnado
compartirá actividades y contenidos. La elección de una tarea por parte del
alumno o alumna debe reflejar un equilibrio razonable entre la necesidad de
tener éxito y la necesidad de aprender nuevos contenidos. Así pues, la
enseñanza multinivel solicita dejar atrás las aulas controladas y dirigidas por
el docente y avanzar hacia una mayor elección y autonomía del alumnado,
reestructurándose de este modo la práctica educativa del docente.
- La adaptación de las tareas:
-
La
información como punto de partida: Debemos detectar y analizar las necesidades
educativas del niño/a
-
Análisis
de la tarea: Debemos proponer actividades adecuadas a dichas necesidades.
-
Adaptación
de la tarea y su seguimiento: Como docentes debemos ser capaces de adaptar la
metodología, el entorno y material, y las actividades que vamos a realizar para
que el niño/a pueda realizarlas.
En cuanto al seguimiento, tenemos que comprobar que se cumple
el propósito inicial, y si no es así, modificarla, ajustándolas a las
necesidades del niño/a.
- La compensación de las limitaciones en situaciones
competitivas: El reto del educador será posibilitar la asunción de roles activos
por parte de todos y todas, independientemente de sus características y
peculiaridades. Para ello será necesaria la sensibilización del grupo para
conseguir que las adaptaciones sean aceptadas de una manera natural como
parte de la comprensión de una realidad social. Creemos que un niño o niña
que crece comprendiendo y aceptando adaptaciones, sostendrá en su vida
adulta un criterio más respetuoso con la realidad diversa que le rodea.
El origen de los criterios de adaptación de los juegos con
alto nivel competitivo se basa en el ritual infantil del “reto”. Esto es,
proponer a un contrincante una carrera concediéndole determinados metros de
ventaja. Quien acepta el reto es consciente de que el contrincante le ofrece
una ventaja, pero no por ello dejará de aceptarlo y de ganar si puede. Es otra
manera de medir las fuerzas, adaptándolas a las capacidades de cada uno. Para
ello, vamos a ver tres ejemplos (Ríos, Blanco, Bonany y Carol, 1998):
1. En un juego de velocidad, podemos
variar las distancias, aumentando la de los jugadores sin discapacidad o
reduciendo la del jugador con discapacidad.
2. En los juegos de atrape donde existe
un refugio, proponer varios refugios para el alumno con discapacidad que
permita una mejor accesibilidad y una zona de descanso en el caso que lo
requiera.
3. Dar poderes (mayor número de “vidas”
para prolongar la permanencia en el juego).
- Compartir el deporte adaptado a las personas con
discapacidad: En cuanto al deporte adaptado a las personas con discapacidad, es
imprescindible conocer las modalidades más aplicables en el contexto
escolar. Así, en el momento de presentar al grupoclase actividades de
iniciación deportiva, si por las limitaciones es inviable la participación
del alumno con discapacidad, podrá, en pequeño grupo, practicar un deporte
adaptado. Sus compañeros simularán la discapacidad (si ello es posible y/o
necesario) y podrán conocer otras modalidades deportivas. Por ejemplo, si tenemos
un alumno ciego y se está trabajando el bádminton, podemos proponer que un
pequeño grupo, con los ojos vendados y de forma rotatoria, practique con
él el goalball. O bien, si tenemos un alumno con parálisis cerebral y está
muy afectado motrizmente, puede jugarse a la boccia (que no requeriría
ninguna simulación). También si tenemos un alumno con amputación del tren
inferior, puede practicarse el voleibol sentado.
- El asesoramiento y el apoyo: Para posibilitar un marco
inclusivo en la sesión de Educación Física, tenemos que reclamar el
asesoramiento de especialistas (del propio centro, como el maestro de
Educación Especial, o externos, como los Equipos de Asesoramiento
Psicopedagógico) y la formación continuada necesaria que nos permita en
todo momento dar las respuesta educativa adecuada a las Necesidades
Educativas Especiales que puedan presentarse, educando en la diversidad.
Respecto al apoyo, tenemos que evitar la dependencia del
alumno con el adulto de referencia (auxiliares de Educación Especial, entre
otros). Hay que buscar estrategias que formen a los compañeros del grupoclase
para que sean éstos los que faciliten el apoyo o la colaboración, de forma
rotatoria hacia su compañero, sin caer en paternalismos sobreprotectores ni
individualizando ese rol. Así mismo, debe conseguirse que el propio alumno con
discapacidad solicite el apoyo o la colaboración cuando lo necesite, aceptando
sus propias limitaciones, colaborando así en su autonomía personal. Con ello se
generan interdependencias positivas en el grupo, fomentando que todos y todas
acepten las adaptaciones de las tareas con naturalidad, como un recurso que
posibilita que todos y todas jueguen, se diviertan, se relacionen y aprendan en
un entorno inclusivo.
Por otra parte, destacamos también la aportación de Aguado
Dia y Alcedo Rodriguez, que nos aconsejan cómo trabajar este tema en el aula.
Estos requisitos constituyen condiciones y planteamientos generales para que la
integración sea educativamente positiva. Para ello debemos:
-
Fomentar
las interacciones que impliquen cooperación y reciprocidad.
-
Desarrollar
actividades que sean gratificantes para ambos, tanto niños discapacitados como
no discapacitados y que persigan metas y objetivos comunes.
-
Promover
experiencias extraescolares con compañeros de clase, de esta manera se potencia
un contacto intenso entre ellos.
-
Elegir
zonas completamente accesibles
-
Proporcionar
entrenamiento a través de iguales
-
Enseñar
al resto de compañero modos de facilitar la interacción social con el niño con
discapacidad física.
-
Proporcionar
información enfatizando las cosas en común con los niños con y sin discapacidad
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